Ayer fue Sant Jordi. Es uno de los días que más me gustan. Ni san valentines ni leches... Sant Jordi. Las calles se llenan de puestos de rosas en cada esquina, libros... se respira un ambiente especial, debe ser la primavera.
Juli siempre me ha regalado una rosa por Sant Jordi, pero, sinceramente, ayer pensaba que se le pasaría.
Lleva unas semanas bastante fastidiado, estresado con el trabajo, dolores de espalda. La semana pasada debería haberse quedado en casa a reposar porque literalmente estaba "doblado" por el dolor de espalda, andaba como un robot, pero estamos en tiempos de crisis y el taller hay que tirarlo adelante, el fin de semana ha trabajado para adelantar lo que se le había retrasado... un show vamos.
Pues ayer, la verdad, pensaba que no tendría rosa, pensaba que con lo liado que va (ayer fue un día de locos en el taller), no se pararía a comprarla.
Pues una vez más me equivoqué, al mediodía apareció mi niño con su rosa.
Cuando le dije que había pensado que este año no tendría me dijo...
"Todos los años, todos te he traído tu rosa, ¿porqué ibas a quedarte este sin ella?, todos los años la tendrás mientras pueda"....
Aisssss por favor... me lo como!!!
Ya se que todas estas fiestas acaban convirtiéndose en algo puramente comercial, pero qué queréis que os diga, una rosa, aunque te la pueden regalar cualquier día del año, no cuesta nada y a mi es que estos detalles me encantan, saber que siempre tienes a alguien que te regalará una rosa este día porque te quiere, porque es tradición, es.... ES, ya me entendéis jajaja
Mi peque también cumplió con la tradición y le llevó una rosa a su profe.
Y este año ha caído el libro "La pasión de correr", porque últimamente ando bastante viciadilla con el tema jajaja
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